Sensaciones de París

Aprovechando la invasión de noticias sobre los atentados en París del 13 y 14 de Noviembre, quiero escribir sobre la impresión que me dejó esa ciudad, la primera vez que la visité por sólo 5 días.

Primer contacto

Tuve la oportunidad de conocer París durante mi año de intercambio en Alemania. ¿Quién no escuchó hablar de “La Cité de la Lumière” alguna vez?, o vió fotos de la Torre Eiffel, escuchó hablar de la Revolución Francesa o El Mayo Francés. Bueno, les cuento que yo tenía un pensamiento bastante predecible, y mi sueño era conocer París en primera instancia y Londres en segunda. Cumplí ambos, pero se dio en el orden inverso, primero conocí Londres y un par de meses después París.

El Sena
El Sena

Mi primer contacto con la ciudad de la luz, fue en el vuelo de Madrid a Frankfurt. Era un día muy despejado, y mirando por la ventanilla del avión reconocí la silueta de la ciudad, atravesada por el Sena, lo que hizo que no hubiera dudas que aquella mancha a más de 4000 m por debajo mío era París. Quizás el momento clave para determinarlo fue cuando reconocí, muy pequeña, la silueta de la torre Eiffel. Cómo describir ese momento… Todavía me lo acuerdo. Como nadie me dijo que estábamos sobrevolando la ciudad, fue un descubrimiento al azar, me emocioné y me sonreí para mis adentros y pensé que en algún momento iba a verla, a vivirla, desde adentro.

Así fue, que en Julio, después de pasar 15 días en Barcelona en la casa de un amigo, que durante la crísis Argentina de 2001 emigró a España, decidimos tomar un vuelo Low Cost, desde Barcelona a París. El vuelo fue una ganga, sólo €24, pero el inconveniente con estas líneas Low Cost, es que no viajan a Aeropuertos principales, así que llegamos a un pequeño aeródromo (Beauvais) en las afueras de París. El aeropuerto es realmente muy chiquito y precario, pero no es algo que a uno le interese teniendo la posibilidad de viajar. Desde Beauvais Hasta el centro de París tomamos un colectivo que se contrata en el mismo Aeropuerto, sale unos €15, lo cual es carísimo si lo comparamos con los precios de los pasajes aéreos de bajo costo. Pero no hay otra alternativa por la lejanía. Tarda unos 75 min y te deja en una estación cercana al Arco de Triunfo.

TIP: Si tenés pensado llegar en vuelos Low Cost, tené en cuenta las formas de llegar a la ciudad, y el equipaje que quieras despachar, ya que generalmente se cobra aparte. En cualquier caso es conveniente SIEMPRE reservar todo por internet. Creeme que aunque parece caro, en el 99% de los casos hacerlo por internet es más barato, porque una vez en el destino, no tenés opción, y olvidate de regatear en este tipo de servicio.

La Ciudad

Apenas me baje del colectivo, me invadió la esencia de la ciudad. Todas las ciudades tienen su personalidad y nos contagian algo, nos hacen sentir de una forma especial. En mi caso París me hizo sentir eufórico. Por momentos me sentía en casa, es una ciudad muy viva, dinámica y cosmopolita. Por encima de todas las palabras que se me ocurren, destaca una: ELEGANCIA.

París es en efecto una ciudad muy elegante, muy aristocrática, y a la vez se percibe esa forma de ser revolucionaria que marcó su historia en numerosas oportunidades. Además de elegante, regular y armónica, se nota que es una ciudad concebida y modificada para seguir siendo eso, UNA GRAN CAPITAL EUROPEA. Los grandes Boulevares de Haussmann abiertos durante la época del Segundo Imperio, nos dan ese orden arquitectónico tan característico de París, calles que confluyen en rotondas arboladas, edificios armónicos, fachadas simétricas, cornisas regulares y consecutivas siempre a la misma altura, la hacen única, porque esos grandes boulevares vistosos, conviven con las pequeñas callejuelas que se ramifican a los lados de cada gran avenida.

Itinerario Obvio

Cuando fui por primera vez a París era muy chico y la verdad que no pensaba en esta diferencia entre turista y viajero, ni me planteaba las mismas cosas que ahora. Estaba en parís con 18 años. No importaba nada más! Nos hospedamos en un hostel no muy céntrico, estaba en el 10me Arrondissement, o distrito (por los precios, claro está) y la verdad que era bastante malo. Pero insisto, estaba en París, así hubiera tenido que dormir en una estación de tren (dicho sea de paso lo hice en Alemania) era felíz, no me importaban las comodiades o incomodidades del hostel. Ni siquiera tenía desayuno incluido en el precio, pero en general era limpio y se podía dormir tranquilo y por €17 la noche estaba más que bien.

Durante los 5 días que estuve en Paris, rara vez usé un mapa. Más o menos le había echado un vistazo al principio, como para ubicarme globalmente en la ciudad, compré un pase de subte (Métropolitain) y me dediqué a caminar y a “perderme” en la ciudad. Me encanta caminar y toparme con cosas en el camino, como por ejemplo venir caminando por una callejuela “X” y de repente te topás de lleno con el Museo del Louvre.

La visita a la ciudad fue de esta forma, sin planificar nada, caminamos la ciudad durante 2 días aproximadamente haciendo nada, o mejor dicho haciendo nada planificado; comer unos Baguettes a orillas del río Sena, tirarse en el pasto y ver la gente pasar, caminar sin rumbo por cualquier calle, y lo más importante, sin entrar a ningún lado donde se cobre entrada… Y les digo que fue la mejor decisión que tomé, sin querer. Me dio tiempo para decidir que quería ver, pero sin presiones de itinerarios o grupos de turistas con visitas armadas. Al tercer día activamos toda la bateria turística típica. Te cuento brevemente qué vi de lo típico y qué tener en cuenta:

Musée du Louvre
Musée du Louvre

Museo del Louvre: es realmente muy grande. Se paga entrada. Tené en cuenta, qué querés ver y seleccioná sólo lo que realmente te interese, porque no vas a llegar a ver nada en un día. En mi caso las obras de arte no me interesan mucho, me gustan los edificios, su arquitectura y su historia, así que me dediqué a ver el palacio más que las obras.  Sacar los boletos por internet es una decisión prácticamente obligatoria. La fila puede ser interminable. Lo recomiendo de día y de noche cuando está cerrado. Se pueden hacer unas fotos espectaculares. Por dentro me parece interesante: la pirámide invertida cerca del Hall Principal, los departamentos de Napoleón, la sala de la Gioconda y la parte histórica del palacio.

Tour Eiffel
Tour Eiffel

Torre Eiffel: Bueno, seas turista, viajero, mochilero, o lo que sea, es muy difícil no querer conocer este monumento. Desde arriba tenemos unas vistas increíbles de la ciudad, tengamos en cuenta que el tercer nivel está a casi 280 m de altura. Se paga entrada dependiendo a qué nivel querramos llegar. Atento al clima, porque va a depender de eso cuán alto podés llegar, en general si hay mucho viento y esta feo, se cierra el 3er nivel, a mi me pasó. Podes comprar para el 2do por ejemplo, y después ahí mismo te venden otro boleto para subir hasta la punta. Te cuento que yo en un primer momento después de hacer horas de fila para entrar me quede sin ticket para el 3er nivel por el clima. Y me amotiné en la boletería del 2do nivel esperando que habiliten el último. Tuve suerte y llegue hasta la cima! El recorrido de vuelta lo hice por escalera, tenés otra perspectiva de la torre.

Arc de Triomphe
Arc de Triomphe

Arco del Triunfo: Esta muy cerquita de la torre y para los que no sepan, como yo en ese entonces, se puede subir. Esta ubicado en una rotonda muy transitada y se accede por un túnel que cruza por debajo de la calle. Esta buena la vista que tenés desde arriba pero ya habiendo subido a la torre no es algo que se deba hacer si o si. Sobretodo si andás flojo de euros porque se paga entrada. Me parece que lo más importante es ver la estructura desde cerca y alguna que otra placa. Te podés ahorrar la subida.

Sacre Coeur
Sacre Coeur

Sacre Coeur: Ubicada en la única loma que tiene la ciudad, en el barrio de Montmartre, es un lugar impresionante más que nada por el ambiente, muy movido, lleno de gente y tiene una vista muy linda y diferente de la ciudad ya que no estás en un edificio sino en la única parte alta de la ciudad. Hay muchísimos vendedores ambulantes que te pueden cansar. Si no hacés contacto visual por ahí te salvás. Lo mejor de este lugar es que no pagas entrada, es simplemente un barrio pintoresco. Tiene una plaza y unas escalinatas donde te podés sentar a comer algo liviano, tomar algo y mirar el ritmo de la ciudad. No soy fanático de entrar a cada iglesia, asi que en este caso solo la vi desde afuera, y si bien es muy bonita, me llamó más la atención todo el movimiento alrededor y las vistas de la ciudad desde las escalinatas.

Cathédrale Notre Dame
Cathédrale Notre Dame

Notre Dame: si bien no soy fanático del turismo religioso, éste es un caso aparte. Estamos ante una catedral gótica construida en el 1163!!!!! Teniendo eso en mente, recorrerla hace que tu cabeza se llene de preguntas, la clásica es ¿Cómo hicieron (…)? podés completar los puntos suspensivos con el sector de la catedral que mas te guste. Impredible de ésta catedral y súper cliché también, es el rosetón norte: Un vitral impresionante sobre el lado derecho que amerita nuevamente la gran pregunta ¿Cómo hicieron? En esta visita podés subir a uno de los campanarios pero te cobran, y sinceramente ya me había cansado de pagar por subir a los techos. Con el 3er nivel de la Torre Eiffel ya me alcanzaba. Podés recorrer la isla en donde esta ubicada (Île de la Cité), hay mucho para ver en los alrededores así que es una buena visita de día sin gastar mucha plata.

Podría seguir subiendo fotos y fotos de todos los lugares pero no es la intención, sólo me gustaría compartir con ustedes las conclusiones que saqué de mi visita por esta hermosa ciudad.

  • Si te gusta la arquitectura y el urbanismo, te vas a volver loco, y por momentos vas a confundir muchas calles con sectores de Buenos Aires, como la Recoleta o Retiro. Tengamos en cuenta que gran parte de los grande edificios de principio del SXIX de la Ciudad de Buenos Aires fueron diseñados por arquitectos franceses o ingleses.
  • Hay un recorrido en barco por el Sena con el sistema “Hop on, hop off”. No lo hice porque me pareció caro, y porque prefería caminar lo que más pueda. Pero si tenés poco tiempo es una muy buena idea ya que las principales atracciones se encuentran a orillas del río. Y de paso tenés una perspectiva diferente.
  • Todo tiene filas eternas, al igual que otras grandes capitales europeas, tenés que armarte de mucha paciencia para soportar horas de fila para ver los atractivos mas importantes. Lo más recomendable es sacar entradas por anticipado en internet o comprar el pase a varios museos.
  • Comer puede ser muy caro si no te tomás la molestia de seleccionar los lugares adecuados, un restaurant en plena calle Les ChampsÉlysées obviamente va a ser caro. Y si bien el arte culinario parisino es de los mejores del mundo, mi humilde opinión es que nuestra cocina es mejor. Sobretodo porque tenemos la ventaja de haber combinado en una sola, lo mejor de varias culturas. Así que lo mejor es ir al super, comprar algo liviano y comer en la calle.
  • Por último tené en cuenta las distancias y los horarios, cuándo cierra el subte, cuándo abren los museos y demás. En mi caso no pude ir al Palacio de Versalles porque el día que tenía planificado irme hasta allá, no abría. Quedó pendiente para mi próxima visita en Marzo próximo.

Hay muchísimas cosas que se puede visitar en esta ciudad y realmente es de esos lugares que podés volver toda tu vida sin cansarte. Cada vez descubrís algo nuevo. Podes hacer el circuito de guía que aparece en TODOS lados, o podes simplemente perderte y caminarla y entrar cuando sientas curiosidad a algún lado, recomiendo mucho esta opción si tenés mas de 5 días de estadía. Dejate sorprender por la cotidianeidad de su gente, de sus negocios, de sus zonas turísticas y de las que no también. Es muy difícil encontrar un lugar NO turístico en la ciudad con mayor afluencia de turistas en todo el mundo, así que ni te molestes.  Si decidís tomarte tu tiempo y caminarla sin rumbo, vas a ver que terminás viendo los lugares que proponen todas las guías a dónde va todo el mundo, lo importante es saber disfrutar todo lo que tiene para ofrecer, y compartir con el resto de la humanidad que también tiene la intención de no perderse esta joya del turismo mundial. Al margen de los últimos acontecimientos y de las medidas que tomó el gobierno francés con las cuales no estoy para nada de acuerdo, París es una ciudad menos pretenciosa, por decirlo de alguna manera, que Buenos Aires o Londres. Si bien las tres tienen muchas cosas en común ligadas a la Belle Epoque de principios de siglo, París es la más autentica, es lo que es, y ni la ciudad ni los habitantes pretenden ser más que eso, somos los visitantes los que la elevamos en un pedestal, y es lógico, porque es realmente muy “modelito”. La verdad que la famosa frase de la revolución francesa le sienta muy bien a este tesoro europeo aunque a veces se vayan un poco de mambo: Liberté, égalité, fraternité.


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